Narcóticos y literatura

En ocasiones las musas de la inspiración se tornan rebeldes y las palabras no llegan a la mente del escritor para emborronar las páginas en blanco. Por este motivo, en círculos literarios existe la creencia de que algunos autores utilizaban y utilizan algún tipo de droga para atrapar las escurridizas ideas que, una vez escritas, componen un libro.

Se comenta que Shakespeare consumía marihuana y nuez moscada. Además, Hemingway, Joyce, Poe y Capote, entre otros, eran “muy aficionados” al alcohol.

 

Estos son algunos ejemplos de obras literarias que fueron escritas bajo la influencia de las drogas:

La Náusea - Jean Paul Sartre. El premio Nobel de la Paz consumía anfetaminas y mescalina. para escribir y para dormir, respectivamente.

En el camino (On the Road) - Jack Kerouac. En este caso, fue la bencedrina la que impulsó al autor a escribir frenéticamente, terminando su más famosa novela en tres semanas.

Almuerzo desnudo (Naked Lunch) - Williams Burroughs. Obra maestra que muestra la locura de la posguerra, y que fue escrita bajo el influjo de diversas drogas.

Alguien voló sobre el nido del cuco - Ken Kesey. Puede decirse que el LSD inspiró esta novela sobre los psiquiátricos en Estados Unidos.

Dr. Jekyll y Mr. Hyde - Robert Louis Stevenson.  Según el hijo del novelista, Stevenson escribió esta obra en seis días bajo los efectos de la cocaína.

Cujo - Stephen King. Diversas drogas y el alcohol fueron las musas de las historias de King, hasta que abandonó su consumo.

Las puertas de la percepción - Aldous Huxley. El autor narra los efectos de la mescalina en el cerebro y su relación con la escritura.

 

 

 

Fuente: CLTRCLCTV

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