De los sueños a la literatura

Todos soñamos. Dicen que no se puede vivir sin soñar.  En ocasiones los sueños son tan vívidos que nos atrapan en sus redes y, aún despiertos, sentimos las emociones que nos provocaron. Cuando las ensoñaciones son recordadas por la mente de un escritor, a veces se convierten en fuente de inspiración de una obra literaria. Estos son algunos ejemplos de libros que fueron inspirados por sueños:

Crepúsculo. Sthepenie Meyer soñó con la imagen de una atípica pareja discutiendo sobre las dificultades que su amor podría encontrar al ser él un vampiro. El resto ya es historia…

Misery. Stephen King visualizó esta historia sobre el autor secuestrado al quedarse dormido durante un viaje en avión. Fue tal su emoción, que al llegar al aeropuerto comenzó a escribir las primeras páginas de la novela.  Se convirtió en un best- seller e inspiró una película de éxito.

Frankenstein. Mary Shelley tuvo un sueño tan real que despertó aterrorizada;  había “visto” al célebre monstruo con todo lujo de detalles.

El extraño caso del  Dr. Jekyll y Mr. Hyde. Robert Louis Stevenson vislumbró la trama de esta novela después de soñar repetidamente con un doctor con doble personalidad.

Juan Salvador Gaviota. Richard Bach afirmó que la mayor parte de la temática del libro lo había canalizado de visiones y sensaciones, conformando con esta historia una metáfora perfecta sobre la unión entre el cuerpo y el espíritu.




Fuente: El escondite de los sueños

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