Buñuel y Dalí contra Juan Ramón Jiménez 

El origen de esta disputa está en una carta que enviaron el cineasta y el pintor al poeta, denostando su famoso “Platero y yo”.

Para ellos era una obra que les repugnaba profundamente por inmoral, por histérica, por cadavérica, por arbitraria. 

Respecto a Platero: el burro menos burro, el burro más odioso con que nos hemos tropezado. Era un asno podrido. Y para el poeta: Mierda.

Los dos genios querían provocar a la gente enviando una carta a una persona de prestigio de España, para incitar a que se hablara de ellos. Pensaron en Falla entre otros, pero lo echaron a suertes y salió J.R. Jiménez, así que él fue el destinatario de la carta. Buñuel dudó pero al final la envió.

 

El surrealismo era la ruptura con todo, tradición, lógica y la figura del padre, representada por Jiménez, considerado así por los jóvenes poetas.

Dalí llegó a escribir que se cagaba en su propia madre y, al parecer, envió a su padre una carta con esperma y la frase: Estamos en paz. Esto supuso la ruptura con la familia.

 

Juan Ramón Jiménez nunca entendió que le insultaran de esta forma tan grosera. Días antes tuvieron un encuentro y los recibió de una forma muy amistosa. 

 

 

 


Imagen: Juan_G_Aunion / Depositphotos.com

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